Os deseo a Tod@s una muy feliz noche, sin discusiones familiares, sin que se queme la cena, sin malas caras etc etc. Vamos.... que sobrevivais a estas fiestas y que podais comer y beber de todo sin que mañana esteis de resaca o con empacho (que a veces parece que no hay otro día para comer y beber más que hoy)
A los que os habéis pasado al gordito del pijama rojo, os deseo que os traiga vuestros más ansiados deseos, y el resto a esperar al año que viene.
Os dejo una receta de noche buena bastante apetecible.
Besos y mucha felicidad
jueves, 24 de diciembre de 2009
sábado, 5 de diciembre de 2009
La cocinita azul

Esta tarde hemos estado de compras en un gran almacen, cuando ya ibamos para la caja mi hija se ha empeñado en ir al pasillo de los juguetes para "echar un vistazo". Una vez allí he oido como me llamaban a gritos ¡Mam, Mam!, me vuelvo y era uno de mis alumnos, me agarra y me dice -Ven, ven , mira lo que me voy a perdir a los reyes.
Me acerco y me enseña una cocinita ¡es azulllll! me dice feliz, ¿a que es de niño?.
Claro,le digo, y si te gusta ¿que más da el color?
La madre me mira, y con cara de circunstancias me dice - Es que se ha empeñado en pedir una cocinita ¿tu te crees? y no hay manera....
Me parece bien, le digo, a Javier le encanta, juega mucho con ella en el cole.
Resignada me dice, bueno, pero es que encima le gusta la rosa y mirando a mi hija le pregunta ¿a que es de niñas? , mi hija la mira y se encoje de hombros y es entonces cuando mi hijo le contesta:
La mía era roja (mi chico es que es parco en palabras)
En ese momento ella levanta la vista (ha de levantarla para hablar con un chaval de casi dos metros) y le pregunta con cara de asombro e incredulidad ¿tu tuviste una?
si (ya he dicho que es parco en palabras ¿no?)
silencio,
miradas al niño,
a la cocinita,
a mí .
Bueno, puesssss, pediremos la cocinita..... (póngase tono de resiganción total)
Javier estaba emocionado y le oí preguntarle a mi hija ¿a que es bonita?
Pagaría por ver su cara el dia de reyes. (la cara de la mamá ya la he visto hoy)
martes, 1 de diciembre de 2009
La anécdota del día

Me ha tocado tarde en el cole, salgo a las seis. La niña tenía actividad a las seis y cuarto, la recojo y la llevo. Me queda una hora, me voy a casa de los abuelos a verles y recoger al niño, aprovecho para comprar el pan para la cena justo debajo. Estoy apenas media hora. He de salir pitando, el niño más lento que el caballo del malo, yo metiéndole prisa, hay que recoger a su hermana. Por fín salimos y mientras llamo al ascensor el niño va saliendo el último. Recuerdo que me he dejado el pan en la mesa , el ascensor llega, abro la puerta y grito a mi hijo (que estrés por dios que estrés)
¡¡Pan, pan pan!!!
El niño (ya no tan niño) me mira y sonrie
¡pan! (repito)
y con su sonrisa (boba) en la boca,sin dejar de mirarme, cierra la puerta de la casa.
ehhhhhhhhhhh, que te estoy pidiendo el pan, que se ha quedado dentro
Ahhhhhhhhhhhh, pensé que me estabas disparando
Y yo que pensaba que en la adolescencia se acababan las anécdotas
lunes, 30 de noviembre de 2009
¿y va de matemáticas?

En junio mi hijo va a hacer el viaje de estudios (está emocionadísimo), irán a Barcelona, no es un viaje caro, sólo 350 euros y además se puede pagar en cómodos plazos ¿alguien da más?.
Cuándo el otro día dijeron la cantidad (150 euros) y los días para pagar el primer plazo, mi hijo se empeñó en decirle a su padre que le pagase la mitad, ¡que para eso era su padre! .
Cuándo el otro día dijeron la cantidad (150 euros) y los días para pagar el primer plazo, mi hijo se empeñó en decirle a su padre que le pagase la mitad, ¡que para eso era su padre! .
Teniendo en cuenta que por sentencia ese señor ha de pagar la mitad de los gastos extras y que jamás me ha dado un euro por ellos, le dije al niño que lo dejase, que no merecía la pena. Dió igual, el otro día se lo pidió, que para qué me va a hacer caso.
Hoy ha recibido un mensaje escueto en su móvil: Te he ingresado 50 euros para pagar la mitad del viaje.
Mi hijo sonreía, ¿ves mamá? ¡nunca hay que perder la esperanza!
¿tan contento te pone?- Le pregunto
Pues si, al menos gasta algo en su hijo ¿no?
Pues eso, mi hijo está contento, sabe que la esperanza nunca se pierde. Yo estoy contenta de verle contenta y llegados a este punto
Hoy ha recibido un mensaje escueto en su móvil: Te he ingresado 50 euros para pagar la mitad del viaje.
Mi hijo sonreía, ¿ves mamá? ¡nunca hay que perder la esperanza!
¿tan contento te pone?- Le pregunto
Pues si, al menos gasta algo en su hijo ¿no?
Pues eso, mi hijo está contento, sabe que la esperanza nunca se pierde. Yo estoy contenta de verle contenta y llegados a este punto
¿A quién le importa las matemáticas?
domingo, 29 de noviembre de 2009
El no- post
¿Qué escribes en tu blog?
Imagino que si no es un blog temático, las entradas son de lo más variadas,íntimas o no, simpáticas, de protesta, de información etc...
Cuándo abrí mi blog tenía claro que hablaría de "aspectos" determinados de mi vida, pero poniendome dos límites
1- No dar datos ,para así no poder ser identificada por personas de la ciudad en que nací.
2- No contar penas, que jamás llegase a ser un blog triste.
Sin embargo hay momentos en que necesitas contar, gritar, desahogarte.....pero claro, has de ser consecuente con lo que te has marcado.
Es por ello que no voy a contar que hay momentos en que la vida te putea, y que sí, que le tocas el culo, una y otra vez, pero es que cada vez lo tiene más gordo y la mano no me llega.
Es difícil callar cuando no tienes cerca con quien desahogarte, cuando eres la columna que sujeta todo, cuando tienes que sonreir en casa, en el trabajo, en la calle, cuando no quieres que nadie note nada. Si, es difícil . Es difícil callarte que tu padre está muy grave, que no le dan esperanzas, es difícil también reconocer que tu madre se las trae. Si sumamos que mi ex se ha empeñado en venir a la comunión de la niña, informándole a ella que estará en primera fila con su mujer y que irá a comer "aunque su madre no quiera" "porque ellos dos se pagaran sus platos", poniéndome en la situación de ser yo la mala por negarme,sin poder contarlo para que mi padre no empeore y temblando por sólo imaginarme la situación. Si sumamos que el ambiente en el trabajo no es bueno, si añado que cada vez me siento más inútil como madre y me cuesta ayudar a mi hija para superar lo que no es capaz de hacer sola. Podría añadir que no tengo una amiga cerca con quien desahogarme, que me prestase su hombro o me diese un abrazo.
Pero no,si cada día me callo, si sonrio, si digo que me duele la cabeza o que estoy cansada para que nadie sepa como estoy, será fácil seguir haciendolo aquí. Por eso no escribo este post, porque no dice nada, porque negaré lo escrito y porque quizás, acabe en la papelera en cuánto me arrepienta de no escribirlo.
Y ya que no cuento nada,¿ me lo cuentas tu? ¿ te has puesto límites en tu blog?
Imagino que si no es un blog temático, las entradas son de lo más variadas,íntimas o no, simpáticas, de protesta, de información etc...
Cuándo abrí mi blog tenía claro que hablaría de "aspectos" determinados de mi vida, pero poniendome dos límites
1- No dar datos ,para así no poder ser identificada por personas de la ciudad en que nací.
2- No contar penas, que jamás llegase a ser un blog triste.
Sin embargo hay momentos en que necesitas contar, gritar, desahogarte.....pero claro, has de ser consecuente con lo que te has marcado.
Es por ello que no voy a contar que hay momentos en que la vida te putea, y que sí, que le tocas el culo, una y otra vez, pero es que cada vez lo tiene más gordo y la mano no me llega.
Es difícil callar cuando no tienes cerca con quien desahogarte, cuando eres la columna que sujeta todo, cuando tienes que sonreir en casa, en el trabajo, en la calle, cuando no quieres que nadie note nada. Si, es difícil . Es difícil callarte que tu padre está muy grave, que no le dan esperanzas, es difícil también reconocer que tu madre se las trae. Si sumamos que mi ex se ha empeñado en venir a la comunión de la niña, informándole a ella que estará en primera fila con su mujer y que irá a comer "aunque su madre no quiera" "porque ellos dos se pagaran sus platos", poniéndome en la situación de ser yo la mala por negarme,sin poder contarlo para que mi padre no empeore y temblando por sólo imaginarme la situación. Si sumamos que el ambiente en el trabajo no es bueno, si añado que cada vez me siento más inútil como madre y me cuesta ayudar a mi hija para superar lo que no es capaz de hacer sola. Podría añadir que no tengo una amiga cerca con quien desahogarme, que me prestase su hombro o me diese un abrazo.
Pero no,si cada día me callo, si sonrio, si digo que me duele la cabeza o que estoy cansada para que nadie sepa como estoy, será fácil seguir haciendolo aquí. Por eso no escribo este post, porque no dice nada, porque negaré lo escrito y porque quizás, acabe en la papelera en cuánto me arrepienta de no escribirlo.
Y ya que no cuento nada,¿ me lo cuentas tu? ¿ te has puesto límites en tu blog?
jueves, 19 de noviembre de 2009
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