
La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse.
(Roger Martín du Gard)
En la última semana leyó cosas, cosas que le sobrepasaban, cosas que no quería leer pero que la atraían como imanes. Eran relatos, relatos que le traían recuerdos, que la llevaban a situaciones vividas, cotidianas, reales y que en el fondo sabía que nadie entendía. Relatos que hacían aflorar la lágrima fácil, relatos que hacían estremecer pero que a ella le hacían daño.
En la última semana vio y oyó noticias , noticias que sacaban comentarios de todos, noticias que llevaban a estadísticas, pero noticias que en la mente de los demás duraban minutos, quizás horas y que a ella le duraban días, que ella no podía dejar de escuchar.
Llegó el insomnio, sólo durante una noche, a ella no le duraba más, su cuerpo no lo resistía más que una noche, pero llegó.
Pensó, recordó, lloró, sufrió y sintió desgarrarse……sólo esa noche.
Se sentía atrapada, ahogada, como tantas otras veces se había sentido, pero esta vez era diferente, esta vez no lo esperaba, esta vez no lo aceptaba, esta vez ¡No!
Se había sentido liberada durante mucho tiempo, se había sentido fuerte, había sentido que ya había superado todo…..
Pero ocurrió, afloraron los recuerdos, malditos recuerdos.
Cambió de ciudad, cambió de trabajo, cambió de amistades pero no, no pudo cambiar su mente, sus recuerdos......
No pudo cambiarse ella misma.
(Roger Martín du Gard)
En la última semana leyó cosas, cosas que le sobrepasaban, cosas que no quería leer pero que la atraían como imanes. Eran relatos, relatos que le traían recuerdos, que la llevaban a situaciones vividas, cotidianas, reales y que en el fondo sabía que nadie entendía. Relatos que hacían aflorar la lágrima fácil, relatos que hacían estremecer pero que a ella le hacían daño.
En la última semana vio y oyó noticias , noticias que sacaban comentarios de todos, noticias que llevaban a estadísticas, pero noticias que en la mente de los demás duraban minutos, quizás horas y que a ella le duraban días, que ella no podía dejar de escuchar.
Llegó el insomnio, sólo durante una noche, a ella no le duraba más, su cuerpo no lo resistía más que una noche, pero llegó.
Pensó, recordó, lloró, sufrió y sintió desgarrarse……sólo esa noche.
Se sentía atrapada, ahogada, como tantas otras veces se había sentido, pero esta vez era diferente, esta vez no lo esperaba, esta vez no lo aceptaba, esta vez ¡No!
Se había sentido liberada durante mucho tiempo, se había sentido fuerte, había sentido que ya había superado todo…..
Pero ocurrió, afloraron los recuerdos, malditos recuerdos.
Cambió de ciudad, cambió de trabajo, cambió de amistades pero no, no pudo cambiar su mente, sus recuerdos......
No pudo cambiarse ella misma.